Introducción
El departamento del Guaviare nace en su extremo norte en la extensa región de los Llanos Orientales y se funde en el sur con la exuberancia de la selva amazónica, una transformación topográfica traducida en sorpresa de la geografía colombiana; por la variedad paisajística y por todos los componente ecológicos, sociales y culturales, que lo convierten en una región que provoca novedosas sensaciones. Gracias a la naturaleza que dispuso una serie de destinos que no dejan de llamar la atención por ser raros, bonitos y misteriosos.
La región está más cerca al interior del país debido a que desde hace varios años entró en servicio el puente del Nowen, una moderna estructura de 900 metros que cruza sobre el río Guaviare y une a este departamento con el Meta. Así, la llegada por carretera es una valiosa alternativa para los viajeros interesados en arrastrar con sus ojos esas transformaciones y poco a poco internarse en las maravillas guaviarenses.
Más allá de la convergencia de llano y selva, el Guaviare posee una generosa serie de posibilidades para convertirse en un nuevo y grato destino turístico donde colombianos y extranjeros no podrán frenar su perplejidad. Porque cada lugar significa un agradable motivo para corroborar la belleza natural de Colombia, condición a la que el Guaviare aporta escenarios de agua, de piedra, de tierra y hasta de fuego, como cuando el sol se recuesta en las tardes sobre las extrañas piedras de la serranía La Lindosa. ¡Qué inolvidable!
El Guaviare es una realidad turística donde sus habitantes propician fervorosamente las condiciones para que lleguen los viajeros y la voz vaya corriendo, como corren sus ríos, caños y raudales. Aquí hay Posadas Turísticas de Colombia, la alternativa de hospedaje inmersa en una zona, que en invierno o en verano, es magnífica. Por el agua, por los atardeceres, los senderos ecológicos y los destellos mágicos en sus entornos.
Clima
Es tropical húmedo con dos temporadas definidas durante el año: la de sequía va de diciembre a marzo, y la de lluvias entre abril y noviembre, aunque en esta época se presentan cortos veranos. La temperatura promedio del departamento es de 26º C.
Ubicación
El departamento del Guaviare tiene una extensión de 54.847 km2 y se sitúa en el oriente del país, siendo una zona de transición entre la Orinoquía y la Amazonía de Colombia. Limita al norte con los departamentos del Meta y Vichada; al occidente con Meta y Caquetá; al sur con Caquetá y Vaupés; y al oriente con Guainía y Vaupés.
Cultura y Tradiciones
Durante mucho tiempo la región que hoy ocupa el Guaviare estuvo habitada exclusivamente por etnias que vivían de la explotación del caucho, la caza y la pesca, principalmente grupos como los cubeos, tukanos y guayaberos; de estos últimos, aún quedan algunos resguardos que hacen parte de la minoría indígena que integra la actual población departamental.
Anteriormente los primeros asentamientos humanos se dieron en lo que hoy es el municipio de Calamar, en algún tiempo capital del Vaupés; mientras que el proceso de colonización ocurrió en varias épocas y por distintas razones. Entre 1920 y 1950 el apogeo de la explotación de caucho, madera y quina, generó la movilización de personas hacia el Guaviare; mientras que durante las décadas de los sesenta y los ochenta el éxodo lo promovieron diversos factores de índole político, social y económico.
Algo más 120 mil habitantes tiene el Guaviare, de los cuales un cuatro por ciento corresponden a los indígenas establecidos en más de treinta asentamientos. Allí se hallan comunidades con diferencias en su cultura, su lengua y sus costumbres, pero en las que predomina una mística relación con los seres de la naturaleza. Entre tanto el grueso de la población se dedica al comercio y a las actividades agropecuarias, base fundamental de la economía guaviarense.
Aunque por influencia de los colonos la estructura social de los grupos aborígenes se viene perdiendo, aún hay comunidades divididas en clases o clanes en las que se establecen jerarquías entre hermanos mayores y hermanos menores. Hay culturas establecidas en zonas ribereñas como los tukanos y arawak, mientras que cerca al casco urbano de San José del Guaviare se hallan particularmente dos culturas: los guayaberos y los nukak makú.
Los indios guayaberos
Es un grupo seminómada que habita en malocas muy cercanas a la capital departamental. Fueron bautizados así cuando algún grupo de colonos los halló cerca de las riberas del río Guayabero, y al no lograr entender su dialecto, los nombraron igual que el cauce del río.
Aunque por el acelerado proceso de sedentarización los guayaberos han perdido sus tradiciones, aún algunas familias se dedican a la caza, la pesca y la recolección de frutos. Hay mujeres que utilizan fibras naturales como la palma de cumare para tejer chinchorros y cestería, mientras que entre los hombres se encuentran médicos tradicionales e intérpretes de su auténtica música, que pareciera ser al mismo tiempo su lengua.
Los nukak makú
Hacia 1998 el mundo supo plenamente de la existencia de esta, la última tribu nómada de América y quizás del mundo, que a pesar de vivir temporalmente en sus asentamientos, siempre estuvo inmersa en la selva, libre, desnuda y sana, en total comunión con la naturaleza y los medios que esta proveía para su supervivencia. Sin embargo, desde mucho antes, y por la llamada fiebre del caucho, ya se habían producido desplazamientos que los fueron desarraigando hacia los centros urbanos.
Se estima que en la actualidad no hay más de 600 nukak, de los cuales un grupo importante fue reubicado cerca de San José del Guaviare, donde viven primitivamente en malocas que arman con palmas y hojas de platanillo. Para ellos existen tres mundos: el de arriba "hea", donde vivimos "jee" y el de abajo "bak". Consideran que las personas (kak) vienen de abajo, junto con algunos animales y plantas. El prefijo nu es para determinar a las personas que vienen de abajo y ahora pertenecen a este mundo, mientras que consideran el mundo superior como el lugar de habitación de los astros y los espíritus.
Cazan para comer, especialmente micos con cerbatanas mojadas en curare, aunque por su contacto con los colonos, los nukak han tenido que recurrir a otras formas de supervivencia. Tejen collares y manillas y las venden a los visitantes luego de tejerlas directamente en sus brazos, y las ornamentan con achiote y azafrán, los mismos tintes naturales con los que pintan sus rostros. Los nukak reciben visitas, pero su condición no es un espectáculo sino un retrato para entender su cultura.
Los nukak, por Ruby Rocío Rodríguez.
En las obras sobre el lienzo de esta artista empírica se recrea la rutina de la tribu en medio de la selva y alrededor del fogón, el centro de su vida social. La pintora, que llegó desde niña al departamento del Guaviare, se sensibilizó frente a los grupos indígenas de la región, especialmente con los nukak, a quienes plasma cazando, recolectando o tocando su música.
Mono asado, Atuendos nukak, Tejiendo y Selva fértil, son algunas de las obras realizadas por la maestra Ruby Rocío, quien en su taller de San José del Guaviare acoge a quienes por la vía del sentimiento artístico desean acercarse con comprensión a la cultura nukak . Mayores informes. Ruby Rocío Rodríguez Cel. 312 4416653 / 310 3432120 rubyrociorodriguez@yahoo.es
Fiestas y eventos
Por la influencia de los Llanos Orientales, cuyas sabanas se extienden hasta su territorio, el departamento del Guaviare rinde un homenaje en agosto de cada año a la música llanera a través del Festival Yurupary de Oro, auténtica muestra de baile, canto, copla e instrumentos de dicha expresión musical. Algunos de los eventos más importantes de esta celebración se realizan en el llamado Yurupódromo de San José del Guaviare, municipio que también en agosto organiza la Feria Artesanal Urutú, evento creado para exhibir y comercializar las artesanías de los indígenas regionales.
Por su parte el municipio de Calamar organiza en el mes de diciembre el Festival de la Balsa Dorada, un encuentro departamental que permite asistir a la exposición de diversas manifestaciones artísticas y culturales que se dan sobre una inmensa balsa que flota en el río Unilla.
La población de Miraflores, al sur del Guaviare, es sede en noviembre del Festival de Solidaridad y el Dabacury, la ocasión en la que grupos indígenas nativos exponen su cultura y su saber. El festival recrea al mismo tiempo la manera como se ha dado la interacción entre el colono y el costumbrismo indígena.
Durante el mes de febrero las vistosas playas que se forman en el río Guaviare son el escenario del Festival de Verano de San José del Guaviare, durante el cual se llevan a cabo diferentes competencias deportivas acuáticas y de playa. También de carácter deportivo es el evento Travesía Yetawa, que involucra actividades extremas en algunos de los sitios ecoturísticos más importantes del Guaviare. Este certamen tiene lugar durante el mes de junio de cada año.
Otros eventos que resaltan la alegría y las tradiciones de los guaviarenses son: Encuentro Departamental de Bandas de Música, programado cada año en un municipio diferente del departamento; Festival de la Música Campesina, lo organiza en junio la población de El Retorno; mientras que en la capital del departamento sucede cada mes de marzo el Festival de la Colonias, un encuentro de las regiones del país.
Gastronomía
La cercanía de los Llanos Orientales y el cruce por su territorio del río Guaviare y algunos afluentes, son factores que inciden en la oferta gastronómica de la región, siendo la carne a la llanera y el pescado dos de los platos que más se sirven en las mesas de hogares y restaurantes típicos. La carne a la llanera generalmente es de res y chigüiro, se lleva a la brasa y se sirve acompañada de papas saladas y ají.
Las variedades de pescado que se consumen en el Guaviare como sierra, dorado, pintadillo, rayado o bagre se preparan en sancochos, guisados o fritos, y se complementan con arroz, patacones y ensalada de vegetales. Pero es el pescado moqueado una receta que marca la diferencia en la cocina del Guaviare, pues su preparación en una troja de hojas de platanillo lo hacen una comida muy deliciosa y apetecida.
Son característicos también de la cocina guaviarense el dulce de arroz, el caldo de plátano verde, el chigüiro al horno, el sancocho de gallina, el dulce de mango verde y el esponjado de carambolo. Así mismo, para endulzar el paladar y acompañar los platos fuertes, resultan apropiadas las mermeladas a base de frutas típicas como cocona, arazá y borojó.
Cómo llegar
La distancia entre Bogotá y San José del Guaviare es de aproximadamente 380 km, que se pueden recorrer vía terrestre en vehículo particular o transporte público en un lapso promedio de siete horas y atravesando el suroriente de Cundinamarca y buena parte del departamento del Meta.
Vía aérea se llega desde Bogotá en un vuelo de 45 minutos, mientras que por agua es posible acceder navegando el río Ariari desde la localidad de Puerto Lleras en el departamento del Meta.
Atractivos
Esencialmente sabana y selva, con pocos centros urbanos y una baja densidad poblacional, en el departamento del Guaviare la mayor parte de los atrayentes turísticos están inmersos en sus paisajes exóticos. Entre ríos, caños, bosques y parques naturales se acrecientan las posibilidades de explorar esta zona del país, una maravillosa sorpresa para el sector turístico.
Algunos de los escenarios los comparte con otros departamentos del país: con el Meta el Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena y con el Caquetá el Parque Nacional Natural Serranía del Chiribiquete. Mientras que la exótica serranía La Lindosa, exclusiva del Guaviare, se convierte en uno de los ecosistemas más impresionantes, donde están muchos de los lugares de imprescindible visita.
San José del Guaviare ha sido llamada capital de la esperanza colombiana, y es verdad, en la región hay una apuesta general por convertirla en un concurrido destino. Sobran el entusiasmo de los guaviarenses y esos fantásticos sitios de grata recordación, que hacen comer ansias para regresar.
San José del Guaviare
La capital del departamento es necesariamente el punto base para ir en busca de los atractivos regionales ya que muchos de ellos están cerca al municipio. Y aunque el interés turístico de esta ciudad se concentra en los escenarios de sus alrededores, es inevitable convertirse en beneficiario de la hospitalidad de sus habitantes a través de caminatas que llevan por lugares como el parque principal Los Colonos, el Centro Cultural y el mirador turístico sobre el río Guaviare.
La cálida San José del Guaviare está situada a 175 metros sobre el nivel del mar con una temperatura promedio de 26º C y distante aproximadamente 400 kilómetros al suroriente de Bogotá.
Río Guaviare y Puente Nowen
El extenso y complejo puente sobre el río Guaviare es el umbral del departamento. La obra, puesta en funcionamiento hace algunos años, acercó la región a los colombianos por ser el conector terrestre entre el Guaviare y el centro del país. Antes de la construcción del puente Nowen el acceso a la zona era exclusivamente fluvial y aéreo.
El río Guaviare es la corriente que marca los límites entres los departamentos de Meta (en la margen izquierda) y Guaviare (en la margen derecha), y su formación se debe al encuentro de los ríos Ariari y Guayabero. La presencia de este cauce representa una razón para internarse en los atrayentes turísticos de la capital y de algunas de las veredas cercanas.
En invierno, el río Guaviare es una generosa vía fluvial junto a la cual se produce un alegre festín de la naturaleza, por la que circulan los navegantes que propician gran parte del andamiaje comercial que mueve al departamento. Mientras que en verano, además de la vistosidad de las lanchas y canoas de comerciantes y pescadores, se forman extensas playas de arena suave convertidas en llamativos balnearios para disfrutar de la aguas del río y de la cálida temperatura. Así mismo, las playas que forma el Guaviare son escenario del Festival de Verano organizado en el mes de febrero.
Vereda Playa Güío
Entre la ribera del río Guaviare y las orillas del caño Negro se localiza este plácido lugar impulsado por un grupo de familias guardabosques, quienes viven entre un paisaje de bosque, frutales y senderos interpretativos. Al mismo tiempo ellos ofrecen una alternativa para la llegada de viajeros que deseen acercarse al sorprendente destino del Guaviare.
Agradables posadas turísticas hechas con materiales de la región y con todo el empuje y el esfuerzo de los lugareños, quienes vieron en este proyecto la forma sostenible de trabajo para beneficio común y para fortalecer la actividad turística en una zona de magníficos parajes. Playa Güio es un rincón de la Orinoquía colombiana que reúne atractivos en el verde de la flora, en los colores de muchas aves que alegran el entorno y en la nobleza de las personas que allí habitan, encargadas además de la mejor atención para el visitante.
En la vereda se han trazado tres senderos interpretativos a través de los cuales el caminante conoce sobre la flora regional y se deleita con el colorido, mientras que en medio de cultivos de maíz, yuca, plátano, cacao y diversos frutales, se advierte la melodía de loros, papagayos, pavas y monos, algunos de los habitantes silvestres. La Iracas, Los Puentes y Los Caracoles son los nombres de los tres caminos que se internan en la vereda Playa Güio, localizada en el km 10 de la carretera San José - Villavicencio.
Lugares en tierra y agua: los senderos, el caño Negro y la laguna Negra; y el complemento de un típico refugio, comida hecha con lo que producen las huertas y las granjas. Estas son algunas de las razones para estar acceder a este destino, al cual se accede desde San José del Guaviare en carro particular o taxi hasta el punto conocido como puerto de los Plátanos; o a través del río Guaviare desde el puente Nowen en Puerto Arturo, en un recorrido aproximado de 15 minutos. Mayores informes. Cooperativa Cooeplag / Javier Melo Vallejo Cel. 313 417 0606 cooeplag@yahoo.es
Caño Negro
Es una tranquila corriente de aguas oscuras y limpias que surcan la generosa vegetación y que en algunos tramos de su cauce se va tapizando con una planta que las gentes llaman hoja de pato y que forma como islas flotantes. El vuelo de mariposas y varias clases de aves acompañan el relajante paseo por este caño, pródigo en armoniosa naturaleza.
El recorrido por caño Negro en kayac o canoa, de unos veinte minutos de duración, se convierte en el umbral antes del paso de la embarcación al fascinante escenario que significa la laguna Negra. Mayores informes. Cooperativa Cooeplag / Javier Melo Vallejo Cel. 313 417 0606 cooeplag@yahoo.es
Laguna Negra
Imponente espejo ubicado a veinte minutos de la vereda Playa Güio a través del caño Negro. La laguna se abre paso en el interior de una vistosa floresta que recrea parte de la selva y la llanura confluente en el Guaviare. Laguna Negra es un especial sitio propicio para inigualables paseos que involucran práctica de natación, velerismo y kayac. Actividades complementadas con un almuerzo campestre o un típico plato de carne a la llanera.
La laguna Negra se localiza frente al sitio conocido como Picapiedra. Tiene una extensión de 900 mil m2 de aguas oscuras y profundas que son hábitat de una cantidad importante de peces. Mayores informes. Cooperativa Cooeplag / Javier Melo Vallejo Cel. 313 417 0606 cooeplag@yahoo.es
Serranía La Lindosa
Extensa región repartida en una vasta zona del departamento del Guaviare cuyos atractivos están representados en extrañas e insólitas formaciones en piedra ubicadas en donde se cree fue un mar en tiempos remotos. Ciudad de Piedra, Los Túneles, Los Puentes y la Puerta de Orión son los más fantásticos lugares de la serranía.
La serranía es una formación eminentemente rocosa de origen precámbrico que involucra accidentes hacia los sectores sur y occidente de San José del Guaviare y cuya fragilidad debe tenerse en cuenta para hacer actividades turísticas cuidadosas y responsables, al igual que investigaciones científicas.
Caños con lozas de piedra, pinturas rupestres, túneles, puentes, cavernas, exóticas estructuras rocosas y flora endémica, son algunos de los elementos apreciables en esta reserva ecológica, para conocer en varias etapas.
Ciudad de Piedra
A unos 30 minutos de San José del Guaviare (17 km) por la vía que conduce al corregimiento de El Capricho está Ciudad de Piedra, destino mágico e inusual como todos los de la serranía La Lindosa. Aunque al parecer el origen del lugar se ubica en el periodo Precámbrico, tratar de descifrar el cómo y el por qué podría resultar inútil cuando se trata de contemplar un laberinto de calles empastadas con márgenes de paredes en piedra, pasadizos, monumentos y particulares formas que retan la lógica y la gravedad.
Tres clases de vegetación se distinguen: sabana, sotobosque y bosque, al igual que especies como la flor navia acualis o la flor del Guaviare, de las pocas resistentes en un terreno no fértil donde predomina una temperatura de 37º C. Aquí la imaginación juega un papel preponderante para ver figuras en rocas que tienen su punto de equilibrio bien establecido.
Ciudad de Piedra representa un encuentro con el misterio de su existencia, así todo conduzca a que las calles y encrucijadas son una transformación normal de la naturaleza. Cualquiera sea la razón, por su rareza el lugar tiene un magnetismo difícil de describir. Ciudad de Piedra es simplemente para contemplar en un emotivo silencio, para caminar y dejarse atrapar. Mayores informes: Orlando Ñungo. Cel. 313 8724861.
Los Túneles Naturales
En la misma ruta de Ciudad de Piedra, por la vía destapada a Nuevo Tolima, se localizan Los Túneles, cuyo atractivo es la formación de cavernas dentro de las rocas, laberintos en los que habitan inofensivos murciélagos y algunas pinturas rupestres. La creación del lugar no implicó la intervención del hombre, pero es el hombre quien ahora se recrea en las encrucijadas de rocas, cuevas y bejucos.
La entrada a Los Túneles está señalada por la imagen de una Virgen, puesta allí por un político de la región en agradecimiento por haber salido ileso de un accidente aéreo. Al amparo del silencio y del sol abrasador, resulta paradisíaco y emocionante perderse en este sendero de grutas, distante 11 Km de San José. Mayores informes: Orlando Ñungo. Cel. 313 8724861
.
La Puerta de Orión
Se trata de una gigantesca piedra de doce metros de altura y quince de base semicircular localizada en el alto de Quiebrapatas, a 9 km de San José por la carretera que conduce a Puerto Arturo.
Al asombroso entorno lo complementan una serie de cavidades y senderos de roca que en la medida de su recorrido facilitan una amplia vista de la sabana. La forma de la Puerta de Orión es uno de los emblemas del departamento del Guaviare, imagen de las pasmosas formas que como sorpresas se reconocen entre sus paisajes. Mayores informes: Secretaría de Cultura y Turismo del Guaviare. Tel. (8) 5841041 / 5849665
Los Puentes Naturales
Señales particulares: a 10 km de San José en la ruta a Villavicencio en el sitio llamado Picapiedra, vereda El Retiro, finca La Cascada. Allí está la entrada a los insondables Puentes Naturales, calificados como fenómenos en piedra de la naturaleza, hallados al final de un exigente sendero boscoso y rocoso con 30 minutos de duración. Al cabo de este tiempo, el caminante estará bajo la sin igual estructura formada y sostenida naturalmente.
La perplejidad en el cavernoso rincón aumenta cuando de pronto se ve volar al enigmático gallito de roca, de vistoso y alegre plumaje naranja. Se trata de un ave que encuentra en las zonas rocosas el medio propicio para habitar y procrear.
Para los ornitólogos del mundo la sola motivación de ver el azafranado gallo es una razón más que sólida para cruzar e internarse bajo los Puentes Naturales. Para cualquier viajero, aventurero y de ecológico amor, todo el entorno resulta invitador, desde el refrescante pozo natural al inicio del recorrido, pasando por toda la ornamentación de piedras y lajas. Mayores informes: José Noel Díaz Rodríguez. Cel. 313 3252114
Raudal del Guayabero
El Guayabero es uno de los ríos que junto con el Ariari forma el Guaviare. Antes de la fusión de las aguas, dicho río se interna en un espectacular estrecho cercado por gigantescas, multiformes y a la vez simétricas lajas que vuelven fantástico el entorno, más con el sobrevuelo de distintas aves y sobre todo cuando de las aguas fluyen los espinazos de los delfines grises, propios de la Amazonía y también llamados toninas, .
Al raudal se llega navegando el río Guaviare y luego el Guayabero en un tiempo aproximado de una hora desde San José del Guaviare. Vía terrestre el tiempo promedio es de hora y media desde la capital del departamento por una carretera destapada desde el sitio llamado Puerto Arturo hasta el caserío Raudal, donde se facilita el transporte y la guía para navegar el río y luego buscar las pinturas rupestres. Mayores informes: Norbey Méndez Cel. 312 5914523 / 320 7980876
Pinturas Rupestres
Varios vestigios pictográficos quedaron como prueba de la existencia de antiguas culturas que habitaban la región. En varios sitios del departamento, principalmente de la serranía La Lindosa están impresos los dibujos de tintes minerales a través de los cuales los aborígenes recreaban su forma de vida.
El principal conjunto de obras pictográficas fue hallado muy cerca del raudal del Guayabero sobre inmensas paredes rocosas a las que se accede luego de un empinado ascenso desde la ribera del río Guayabero. Las obras siguen siendo objeto de estudio, pero se estima que fueron elaboradas por comunidades que provenían del Amazonas y que existieron muchísimo antes de la conquista.
Dentro de las figuras apreciables de la primitiva e invaluable exposición pictográfica, se halla la imagen del Yurupary, insignia de una leyenda indígena que habla de la existencia de un joven esbelto que fuera concebido luego de que su virginal madre consumiera de un fruto prohibido. El joven de figura peculiar tuvo, entre otras misiones, la enseñanza del cultivo de maíz y el establecimiento de cantos y danzas rituales.
Cascada Las Delicias
Caída de agua de 26 metros de altura ubicada a 17 km del casco urbano de San José y que se constituye en un destino muy llamativo para ecologistas y amantes de los deportes extremos. En tiempo de invierno la cascada alcanza su mayor torrente, convirtiéndose en el punto ideal para la práctica del torrentismo y reconfortantes baños naturales.
Raudal de Tomachipán
Es como un lugar perdido en la geografía del Guaviare en vista de su difícil, aunque posible acceso. Se trata de una serie de rápidos sobre el río Inírida que en temporada de lluvias ganan aún más belleza. Desde el municipio El Retorno salen embarcaciones que llegan al raudal luego de ocho horas de navegación a través del Inírida. Al lugar también se llega en avioneta que es necesario contratar en San José. Mayores informes: Secretaría de Cultura y Turismo del Guaviare. Tel. (8) 5841041 / 5849665