Introducción
La selva amazónica sigue siendo inexpugnable a pesar de que ahora hay varias formas y rutas de acercarse a ella, a algunos de los sitios que representan la prodigalidad de su naturaleza y de la fauna que habita en la densidad. Ese misterio que sugiere su difícil penetración es tal vez uno de lo mayores encantos de la zona más biodiversa del planeta y abarca cerca de siete millones de kilómetros cuadrados del área continental, de los cuales cerca de 109 mil corresponden al departamento del Amazonas.
La magnitud de esta región también se sustenta en el paso raudo del río Amazonas, el más largo y caudaloso del mundo con 6.800 kilómetros de aguas corrientes. Precisamente este magistral río es el camino más recurrido para llegar a algunos de los principales y más hermosos escenarios naturales, en los que la fiesta silvestre en conjunto con las comunidades de nativos que habitan la selva, constituyen el valor de este tesoro de la geografía nacional y mundial.
Y así como es de inmenso el río Amazonas, cuyas orillas no son divisables en algunos tramos, igual es el inventario de flora, fauna y etnias que allí habitan. Hay un acercamiento a través del Amazonas y de algunos de sus afluentes, pero la jungla sigue siendo un misterio que despide sus más raros sonidos, sobre todo en las noches, cuando la mayoría de los seres que abriga salen confiados en la ausencia del intruso, mientras que el forastero o el expedicionario, en el refugio de su toldillo se pregunta cuántas sorpresas habrán en el inconmensurable paisaje. Nada más oportuno y placentero que una posada turística para acercarse a la maravillosa experiencia.
CLIMA
Propio del bosque húmedo tropical, el clima en el departamento del Amazonas alcanza una temperatura promedio de 27º C, con un máximo de 32º C y un mínimo de 20º C a la sombra. Es una zona altamente lluviosa con una pluviosidad máxima de 3.400mm3 al año y una humedad relativa del 92%.
UBICACIÓN
El departamento del Amazonas está ubicado en el extremo sur de Colombia, limita al oriente con la república de Brasil, al sur y al occidente con la república de Perú, al norte con los departamentos de Vaupés y Caquetá y al noroccidente con el departamento del Putumayo.
CULTURA Y TRADICIONES
El Amazonas tiene una población aproximada de sesenta mil habitantes, cuya mayor concentración se da en la ciudad de Leticia, donde habitan cerca de cuarenta mil personas, predominantemente indígenas de las etnias huitoto, yagua, cocama y ticuna, esta última, la de mayor presencia en las comunidades asentadas a través de la ribera amazónica.
Los huitotos se concentran entre los kilómetros 6 y 10 en la vía de Leticia al corregimiento de Tarapacá. Son pequeños resguardos que han quedado tras su movilización de los departamentos de Putumayo y Caquetá. En las familias de los huitotos prima la exogamia, esto es que las parejas se conforman por miembros que no tengan parentesco alguno. Esta comunidad mantiene sus creencias, tradiciones y un enorme respeto por la naturaleza. El hombre mambea, y la mujer cocina y se dedica a los oficios domésticos.
Mambear es masticar un polvo de hojas secas de coca y yarumo que combinan con ambil, un extracto del tabaco. Mambean para buscar soluciones, para educar y estar felices. Habitan en malocas que al mismo tiempo son centros ceremoniales en los que llevan a cabo sus ritos y danzas. Viven de la pesca y de lo que producen las chagras (los cultivos).
Los ticunas se localizan en Leticia, Puerto Nariño y en las distintas comunidades apostadas a orillas del Amazonas. A pesar de haber entrado en contacto con los colonos y de abandonar algunas de sus costumbres, aún hay grupos indígenas que mantienen las tradiciones como una forma de transmitir a las nuevas generaciones la esencia de sus orígenes; representada en la lengua nativa, en las danzas, el vestuario, los ritos y las creencias.
Por ejemplo, algunas familias ticunas aún celebran la pelazón, un acontecimiento que se deriva de la primera menstruación de la mujer, cuando su familia la aísla del resto de la comunidad mientras su padre sale en búsqueda del masato y de la comida que ofrecerá a los invitados de la ceremonia en honor a la muchacha.
En dicho acto, que tiene como fin augurarle un buen porvenir a la joven, esta es pintada toda de negro con un tinte que extraen del fruto llamado huito. La creencia nativa establece que en esta ceremonia se ayuda a la joven para librarla de las enfermedades y darle la suerte para que consiga la pareja ideal.
En noches especiales, la comunidad ticuna se reúne para llevar a cabo danzas típicas que representan momentos de su cotidianidad como los bailes del pescado y del chulo. Para estas representaciones acuden a los trajes autóctonos hechos con fibras naturales como la yanchama, que es la tela extraída de un árbol; los tintes de huito, achiote y azafrán. Los accesorios como collares y coronas se caracterizan por el uso de colmillos y plumas de animales, al igual que semillas como las del árbol del jabón y las lágrimas de San Pedro.
Fiestas y eventos. Las tradiciones indígenas se viven al interior de las comunidades, pero también se recrean en algunas de las festividades más importantes del departamento del Amazonas. Leticia celebra generalmente en el mes de noviembre el Festival Pirarucú de Oro o Festival Internacional de Música Amazonense, el cual además de promulgar el respeto por los recursos naturales y la conservación de dicho pez propio del Amazonas, destaca los valores artísticos y culturales de las comunidades que integran la región.
En Puerto Nariño son de gran importancia la celebración de la Semana Santa y las fiestas aniversarias el primero de abril del reciente municipio, creado como tal en 1984. Allí mismo se llevan a cabo las Olimpiadas Indígenas en noviembre, el Día del Campesino en junio y en diciembre el Encuentro de Danza, Cuento y Murga.
ARTESANÍAS
El trabajo artesanal de las comunidades indígenas del Amazonas es como una representación de su entorno natural, de la realidad en la que se desenvuelven. Además que las materias primas utilizadas son extraídas precisamente del medio para convertirse en su más elaborada réplica.
En lugares como la comunidad Macedonia la madera de palo sangre la transforman principalmente en animales. Serpientes, ranas y tortugas hacen parte de la muy bien lograda fauna artesanal. Los ticunas son diestros además en el tejido de pulseras, collares y accesorios hechos con fibras naturales como la chambira y la yanchama, materiales que complementan con semillas de árboles nativos, plumas y colmillos de animales. Y el colorido al trabajo indígena se debe al recurso de tintes naturales, entre ellos el huito, el achiote y el azafrán.
GASTRONOMÍA
El pescado es la base fundamental de la comida no sólo en la ciudad de Leticia, sino en todas las comunidades y corregimientos de la región. El inmenso pirarucú, cuya veda internacional se decreta entre los meses de noviembre y marzo, es tal vez el pescado más apetecido junto a las distintas variedades de bagre que se extraen del río Amazonas y sus afluentes.
Además del pescado, la comida tradicional de los huitotos se complementa con las ancas de rana, la hormiga, el ají, el sancocho de gallina, las bebidas caguana y guarapo de chontaduro, así como las distintas preparaciones que obtienen de la yuca, entre ellas el cazabe (especie de arepa) y la fariña, una harina.
Los ticunas tienen una receta particular de cocinar el pescado llamada la patarasca, que consiste en adobarlo y envolverlo en hojas de bijao antes de llevarlo a la brasa. Así mismo, son platos tradicionales la mazamorra con pescado, yuca y plátano raspado; la chonta, un guiso con trozos de carne de monte; el puré de yuca y la ensalada de chontaduro.
Los platos fuertes suelen ser acompañados por dulces y jugos de los muchos y diversos frutos que se dan en la región. El arazá, el camucamu, el copoazú, la castaña, el macambo y el carambolo, son algunas de las raras y deliciosas frutas.
CÓMO LLEGAR
Estando en el interior de Colombia, la forma más fácil de llegar es a través de un vuelo Bogotá - Leticia que tarda aproximadamente una hora y 45 minutos. Vía fluvial se puede llegar desde Puerto Asís a través de los ríos Putumayo y Amazonas.
Desde Iquitos (Perú) hay botes rápidos que tardan cerca de 12 horas hasta la isla peruana de Santa Rosa ubicada frente a Leticia. Desde Manaos (Brasil) salen embarcaciones rápidas que tardan entre 34 y 36 horas hasta Tabatinga, la pequeña población brasileña limítrofe con Leticia.
También vía aérea desde Manaos hay vuelos hasta Tabatinga, los cuales tardan cerca de dos horas.
Atractivos
Hay muchos encantos que la selva permite apreciar y otros muchísimos, incontables e impenetrables, que para bien del ecosistema y de la salud del mundo, habrán de quedar en el misterio, esto, si se quiere conservar la región más biodiversa del planeta, propietaria de cerca del 20% de agua dulce y el 30%
de la vida animal y vegetal del planeta.
Para fortuna de los viajeros y amantes de la naturaleza hay un buen número de escenarios en la región amazónica a los que se puede llegar y en los que es fácil suponer cuán grande será el maravilloso inventario silvestre agazapado mucho más allá, en los miles y miles de kilómetros de inmensas y frondosas arboledas.
Rio Amazonas
Después de los mares y los océanos: el río Amazonas, del que hasta hace poco se creía era el más caudaloso del mundo. Pero está comprobado que no solamente es el más caudaloso, sino el más largo, el más ancho y el más profundo del mundo. El río es simplemente colosal, y navegarlo, por momentos desconcierta, pues sus aguas parecen marítimas cuando al otro lado no se divisa la orilla.
Nace en el nevado de Mismi, departamento de Arequipa en el Perú a 5.600 m.s.n.m. y desemboca al norte de Brasil en el océano Atlántico cerca de la isla Marajó. De los 6.800 kilómetros que tiene de largo deja 116 km a su paso por Colombia y un sinnúmero de atractivos apostados en las orillas y en muchos rincones de la inmensa cuenca, que alcanza más de siete millones de kilómetros cuadrados en todo el continente suramericano.
Leticia
Es la capital del departamento del Amazonas y el principal puerto colombiano sobre el inmenso río. Tiene cerca de 40 mil habitantes con predominio de la raza indígena. Aunque la ciudad es pequeña cuenta con una adecuada infraestructura en materia de servicios públicos, transporte, restaurantes y salud.
Hacen parte de los atractivos de Leticia los parques Orellana y Santander; el primero, muy cerca de la zona comercial y del mercado tradicional donde se consiguen todos los frutos exóticos y nutritivos del Amazonas. En el segundo, el parque Santander, se ubican las sedes del gobierno departamental, la Alcaldía de Leticia y la catedral Nuestra Señora de la Paz.
Arriba, las copas de los árboles de estos parques, son escenarios predilectos en los que cientos de loritos a diario forman la algarabía cuando llegan en las tardes buscando refugio y que al tiempo con el amanecer salen a conseguir alimento.
Leticia es un lugar para recorrer en moto o caminando, así se llega al malecón sobre una ensenada del río Amazonas. Allí se erige un monumento al legendario Kapax, un personaje que es héroe y símbolo de esta región de Colombia gracias a sus gestas a nado y a su trabajo en procura de la conservación del medio ambiente.
Monilla Amena
Esta comunidad está compuesta esencialmente por indígenas huitotos, quienes en medio del misticismo que implican sus creencias y costumbres, acogen al visitante para invitarlo a compartir el mundo en el que viven. Se localizan al norte de Leticia en el km 9 de la carretera que conduce al corregimiento de Tarapacá. Los aborígenes habitan en malocas y viven de la pesca, la agricultura y la atención turística.
Para exaltar sus actividades, esta comunidad creó el Centro Etnoecoturístico Monifue Amena, que funciona en la maloca principal del resguardo, donde con el consentimiento de la comunidad se puede ser espectador de sus ritos y de talleres de pintura con pigmentos naturales. Además del intercambio con esta etnia, el lugar se presta para emprender caminatas por la selva y navegar en canoa por el río Tacana.
Varias posadas turísticas con la estructura de malocas indígenas atendidas por miembros de la comunidad huitoto facilitan la estadía y el acercamiento al paisaje selvático y a la cotidianidad de una cultura que encontró asiento aquí, muy cerca de la capital del departamento del Amazonas. Informes. Absalón Arango Cel. 314 202 77 35 agomez092009@hotmail.com
San Juan del Socó
Unas 200 personas de la etnia ticuna habitan el caserío ubicado sobre el río Loretoyacu muy cerca del municipio de Puerto Nariño. Dedicados a las chagras y la pesca, los miembros de esta comunidad vienen trabajando en un proyecto ecoturístico que además involucra al turista con el conocimiento del acervo cultural ticuna por medio de los bailes, la gastronomía, las artesanías y el reconocimiento de la selva.
Allí es posible hospedarse en las cabañas que administran los propios nativos y emprender junto con ellos el recorrido por los principales atractivos que rodean el lugar, bien sea a través de caminatas guiadas por la selva o a bordo de pequeñas embarcaciones por el río Loretoyacu hasta la desembocadura del lago Soco. En este plácido viaje se aprecian diferentes clases de árboles, plantas y aves. La pesca es una de las actividades recomendadas en este lugar, donde con suerte y paciencia se pueden atrapar especies de la talla del dormilón, el tucunareca, el carauazó y el pirarucú, este último, entre los meses de julio y agosto.
Para llegar al lugar se debe tomar en el puerto de Leticia la lancha pública con destino al municipio de Puerto Nariño, recorrido que tarda dos horas. Allí estarán esperando los posaderos de San Juan del Soco que trasladarán al visitante en sus embarcaciones a través del río Loretoyacu, en un viaje corto, de aproximadamente 15 minutos.
Convivir con esta comunidad es acercarse al valor cultural de un pueblo que lucha por mantenerse en medio de la colonización. Informes. Giovanni Ramos Tel. (098) 5208687. Soraya Ramos Cel. 314 2817754. Jenny Torres Cel. 311 2577691
Reserva Tanimboca
Reserva ecológica de 30 hectáreas sobre la carretera que conduce a Tarapacá en la que se realizan un trabajo de conservación y prácticas turísticas de aventura caracterizadas por el respeto y la contemplación del medio ambiente. Escalada de árboles, cánopy, caminatas por la selva, kayac en la quebrada Yahuarcaca, pesca, avistamiento de fauna y visita al serpentario, son algunas de las actividades para llevar cabo en este exótico entorno.
El cánopy se realiza en varios tramos a través de lo más alto de los árboles, actividad que le permite al viajero una aventura inigualable de vértigo y de total contacto con la naturaleza, pues desde las alturas se obtiene una mejor vista de la vida silvestre que se protege en Tanimboca. Si la persona que vive la experiencia del cánopy no quiere descender de aquel fascinante mundo, el lugar cuenta con cabañas para hospedarse en la cima de los árboles
Parte de la fauna salvaje que habita en la región se aprecia en el serpentario de la reserva, donde habitan una inmensa boa y otras clases de estos reptiles, al igual que un cocodrilo y distintas especies de ranas. Antes de emprender las caminatas por los senderos silvestres, expertos guías del lugar dictan charlas a los asistentes mediante las que enseñan a conocer las diferentes serpientes que habitan la zona. Así mismo, se dicta una inducción sobre las precauciones que hay que tomar durante los recorridos. Informes. Tel. (8) 5925973. Cel. 310 8279412 / 311 2043532 / 313 4160480
Reserva Turística Victoria Regia
A pocos kilómetros de Leticia, sobre el río Amazonas, está un lugar con la apacibilidad que brinda la victoria regia, la flor de loto más grande del mundo, cuyas inmensas hojas con sus flores blancas reposan sobre aguas tranquilas de lagos, alcanzando diámetros de hasta de dos metros.
En el lugar, que dispone de restaurante y una colección de heliconias, entre otros atrayentes, se siembra caucho, cedro, huito y se adelanta una tarea de preservación para disminuir el impacto ambiental sobre uno de los íconos de la naturaleza amazónica: la victoria regia. Informes. Pedro Galdino Cel. 320 8339053
Isla de los micos
Un exótico escenario de 450 hectáreas donde se calcula viven cerca de cinco mil micos de cuatro especies diferentes, destacándose los micos fraile, que ofrecen su rápido y lúdico desfile por entre las ramas de los árboles cuando advierten la presencia de un visitante que los busca para ofrecerles alimento
La existencia de esta reserva ubicada a media hora de Leticia sobre el río Amazonas y frente al corregimiento de Santa Sofía, se debe a un empresario norteamericano que en los años sesenta del siglo pasado concibió un entorno en el que micos y reptiles pudieran desarrollarse libremente.
Además del avistamiento de la fauna, este lugar ofrece otras actividades dentro de la selva que incluyen caminatas, cánopy, canotajes y escalada de árboles. Además los indios ticunas cuentan con puesto para la venta de sus artesanías hechas en palo sangre y chambira, principalmente.
Parque Nacional Natural Amacayacu
Creada como parque en 1975, esta reserva abarca una extensión de 293.500 hectáreas que sirven de hábitat natural de la tortuga de agua dulce, el cocodrilo más grande del planeta y el más pequeño de los micos: el tití leoncito. Además, cerca de la décima parte del parque está habitada por seis comunidades indígenas de la etnia ticuna.
Dentro de las instalaciones del parque se ofrece hospedaje en literas y en habitaciones, así como esencialmente cuatro actividades turísticas que contemplan escalada al dosel de los árboles, canotaje en la quebrada Matamata, salida para hacer avistamiento de delfines y caminatas por los senderos de la selva. Informes. En Bogotá Concesión Aviatur Línea nacional 01 900 3312222 Reservas (1) 3821616. En Leticia Decameron Tel. (8) 5222890
Lago Tarapoto
Un lugar tranquilo caracterizado por sus aguas oscuras y localizado a 15 minutos del municipio de Puerto Nariño. El mayor atractivo del lago lo constituye la presencia bajo sus aguas de los delfines rosado y gris, que aunque no se muestran mucho cuando salen a la superficie, sí permiten su observación permanente durante algunas horas del día. Un baño en el lago resulta relajante e inolvidable si de pronto se cuenta con la suerte de que un delfín salga a acompañar con su nado.
Puerto Nariño
Es el segundo municipio del Amazonas creado como tal en 1984 al que se llega desde Leticia por el río Amazonas hasta la desembocadura del río Loretoyacu, después de dos horas de navegación. Puerto Nariño está armado por unas cuantas y limpias calles con senderos de cemento y coloridas casas en las que predomina el uso de la madera.
Por su posición empinada y el orden de sus calles, a Puerto Nariño de le conoce como el pesebre de la Amazonía colombiana, un destino con un museo que exhibe parte de las tradiciones indígenas y un mirador desde el cual se obtiene una vista de 360º de la selva amazónica.
Comunidades Indígenas
Más de una treintena de comunidades indígenas están apostadas a lo largo de la orilla izquierda del Amazonas y algunos de sus afluentes. Yaguas, cocamas y especialmente ticunas son los habitantes de los caseríos hallados entre Leticia y Puerto Nariño. Visitar algunos de estos grupos y participar en sus actividades, son experiencias que hacen parte de una real e inolvidable expedición al Amazonas.
Al pueblo de Puerto Nariño, pertenecen entre otras las comunidades Ticoya, San Francisco, Santa Clara de Tarapoto, Santa Teresita, Nuevo Paraíso y San Martín de Amacayacu; a esta se llega por el río Amacayacu o por senderos selváticos que salen de Puerto Nariño y del Parque Nacional Natural Amacayacu. Previa autorización, esta comunidad permite la visita y la instalación de campamentos para las personas que deseen pasar una o varias noches.
A la ciudad de Leticia corresponden comunidades como Mocagua, Macedonia y El Vergel. Macedonia es uno de los lugares que mayor prestigio viene cobrando en la elaboración de artesanías que usan el palo sangre y la chambira como principales materias primas.